Entregada en 2010, es la primera estufa de tipo finlandés montada por el taller. La masa, enlucida en un blanco ligeramente agrisado, se sitúa entre el salón y el comedor: sirve tanto de separación como de fuente de calor.
La puerta de fundición arqueada está colocada baja, a la altura de quien está sentado en el sofá. Las trampillas de limpieza y la toma de aire se agrupan en la base, en el mismo lado, para que el mantenimiento se haga sin rodear el aparato.



